Cuando un médico sospecha o da seguimiento a una enfermedad hepática como el MASLD o el MASH, es fundamental conocer el estado real del hígado. Durante muchos años, la única forma de evaluar el daño hepático con precisión era la biopsia. Hoy contamos con métodos no invasivos que permiten obtener información clave sin procedimientos dolorosos.
Uno de los estudios más utilizados es el FibroScan. Saber en qué consiste y cómo se realiza puede ayudarte a acudir con mayor tranquilidad a tu cita.
El FibroScan es un estudio no invasivo que permite medir dos aspectos importantes del hígado:
A diferencia de otros estudios, no utiliza radiación, no requiere anestesia y se realiza en pocos minutos. Es una herramienta fundamental para evaluar la progresión del daño hepático y dar seguimiento a enfermedades como el MASLD y el MASH.
La preparación para un FibroScan es sencilla, pero importante para obtener resultados confiables. En general, se recomienda:
Debido al ayuno previo, es común que se acumulen gases en el tubo digestivo, lo que puede dificultar la correcta realización del estudio. Por ello, al inicio de la visita el personal médico suele proporcionar un vaso con unas gotas de dimeticona, cuyo objetivo es disminuir los gases y facilitar el estudio, mejorando la precisión del resultado.
Por esta misma razón, es muy importante que el paciente informe si es alérgico a algún medicamento.
Al llegar, el personal médico te explicará el procedimiento y resolverá cualquier duda antes de comenzar, para que sepas exactamente qué esperar.
Te recostarás boca arriba en una camilla, con el brazo derecho elevado para facilitar el acceso a la zona del hígado.
Se colocará un poco de gel sobre la piel y un pequeño transductor se apoyará suavemente en el costado derecho del abdomen.
El equipo emitirá pulsos indoloros que permiten medir la rigidez del hígado y el contenido de grasa. Durante este momento solo se te pedirá permanecer quieto y respirar con normalidad.
El estudio dura generalmente entre 5 y 10 minutos. Al terminar, puedes retomar tus actividades habituales de inmediato.
No. El FibroScan es un estudio indoloro. Algunas personas perciben una ligera vibración en la piel, pero no causa molestias ni efectos secundarios.
Esto lo convierte en una herramienta ideal para seguimiento periódico, ya que puede repetirse sin riesgo.
Los resultados del FibroScan ayudan al médico a:
Es importante recordar que el resultado debe interpretarse siempre en conjunto con otros estudios y con la valoración clínica.
En muchos casos, el FibroScan permite evitar una biopsia hepática. Sin embargo, existen situaciones específicas en las que el médico puede considerar necesario un estudio adicional.
El FibroScan no reemplaza el juicio clínico, pero sí ha reducido de manera significativa la necesidad de procedimientos invasivos.
El MASLD y el MASH pueden avanzar sin causar síntomas evidentes. El FibroScan permite detectar cambios en el hígado antes de que aparezcan complicaciones graves.
Realizar este estudio de forma oportuna ayuda a:
Para muchos pacientes, representa una herramienta clave en el cuidado a largo plazo de la salud hepática.
El FibroScan es un procedimiento rápido, seguro y accesible que ha transformado la forma de evaluar las enfermedades del hígado. Conocer cómo se realiza y qué información aporta permite acudir a la cita con mayor confianza y participar activamente en el seguimiento médico.
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